hiperventilación

¿Qué es la hiperventilación? ¿Es un síntoma de ansiedad?

Seguro que en algún momento has sentido que te falta el aire, que necesitas respirar más rápido de lo normal para que pueda entrar el suficiente oxígeno a tus pulmones. En algunas ocasiones sabrás qué es lo que te causa esta necesidad de respirar más rápido, otras puede que no sean tan visibles. Este síntoma, se llama hiperventilación y está relacionado con la ansiedad.

Durante la respiración se produce un intercambio químico, ya que inhalamos oxígeno (O2), pero exhalamos dióxido de carbono (CO2). Es decir, cogemos la sustancia que necesitan nuestros pulmones para funcionar, la absorbemos en sangre y soltamos lo malo.

Sin embargo, el dióxido de carbono no es del todo malo, ya que una cierta medida es necesaria para que nuestro sistema respiratorio funcione con normalidad. Lo que sucede cuando hiperventilamos es un desequilibrio de O2 y CO2: los niveles de O2 aumentan, mientras que los de CO2 disminuyen.

¿Qué es la hiperventilación?

Como todo buen sistema, nuestro cuerpo está preparado para detectar anomalías en su funcionamiento y poder ponerse a trabajar. Al disminuir la concentración de CO2 en la sangre, le llega una señal al cerebro, quien inmediatamente emitirá señales para parar el impulso de hiperventilar, que es en esencia, una respiración rápida.

Esto significa que durante la hiperventilación sentiremos cómo nuestro cuerpo hace un esfuerzo por intentar respirar menos.

falta de aire y ansiedad

En una situación en que la persona siente que le falta el aire, que necesita respirar más rápido, y entonces nota cómo su cuerpo intenta obstaculizar esta hiperrespiración, lo más normal que suceda es que intente contrarrestar este esfuerzo del cuerpo respirando todavía más rápido, agravando la situación.

Hiperventilación y CO2

A pesar de que podamos tener la sensación de que esta lucha de poder entre el cuerpo y la mente nos lleva a ahogarnos, esto es imposible que ocurra. Ante el inminente peligro, el cuerpo puede actuar con una parada momentánea de la respiración para restaurar los niveles de O2 y CO2 en sangre.

Cabe mencionar que aunque esta situación pueda vivirse como angustiosa, no tiene peligro, aunque sí es recomendable intentar frenar la actuación lo antes posible.

¿Crisis de ansiedad?.

En este artículo encontrarás una explicación y soluciones para los ataques de ansiedad

Sintomas de la hiperventilación y ansiedad

Como se ha comentado, al bajar los niveles de CO2 en la sangre, se empiezan a producir algunos síntomas que pueden advertirnos de estar hiperventilando y que son característico de la ansiedad cómo:

  • Entumecimiento u hormigueo en las manos, en los pies y/o alrededor de la boca
  • Problemas de equilibrio, aturdimiento o vértigo
  • Sensación de falta de aire o necesitar estar derecho para respirar
  • Latidos cardíacos fuertes y/o acelerados
  • Dolores en los pectorales
  • Problemas de concentración o de memoria
  • Mareos
  • Pérdida del conocimiento o desmayos
  • Sensaciones de frío y calor
  • Piernas débiles
  • Dificultades de visión
  • Gases o eructos
  • Tensión muscular
  • Palpitaciones
  • Temblores
  • Tics
  • Sudoración
  • Dolor de cabeza

Estos síntomas pueden durar entre 20 y 30 minutos. Alertan del peligro existente, activando la respuesta de autodefensa del organismo y alertando a otras personas que puedan encontrarse cerca, de la situación.

¿Qué consecuencias tiene la hiperventilación pulmonar?

Absolutamente ninguna. Algunas personas tras sufrir un episodio de hiperventilación y ansiedad se asustan mucho porque piensan que algo anda mal dentro de ellos o que aquello, puede haber dejado alguna secuela.

Esto es completamente falso, hiperventilar es una respuesta completamente natural.

¿Cuáles pueden ser las causas de la hiperventilación?

La hiperventilación puede suceder por dos causas: biológicas o psicológicas. Principalmente se da a causa de la ansiedad y/o el estrés, aunque también puede darse debido a afecciones pulmonares – como asma –, a un trastorno de pánico, por ejercicio intenso o derivada de algún medicamento.

Encontramos que la hiperventilación aguda o repentina se asocia en mayor medida a estrés agudo, ansiedad o disgusto emocional; mientras que la hiperventilación crónica o recurrente está asociada a enfermedades, como asma, enfisema o cáncer de pulmón.

Si analizamos los datos estadísticos de la prevalencia de la hiperventilación, encontramos que es más probable que suceda en las mujeres que en los hombres.

Por rango de edad, las personas que se encuentran entre los 18 y los 55 años tienen mayores probabilidades de padecer problemas de hiperrespiración. Aunque durante el embarazo algunas mujeres pueden sufrir episodios de hiperventilación, éstos suelen desaparecer por sí solos tras el parto.

Falta de aire, Taquicarida y ansiedad

La hiperventilación es uno de los síntomas más característicos de la ansiedad, en concreto, de los ataques de pánico. Generalmente, cuando estamos ansiosos o preocupados, la ansiedad se manifiesta a nivel de cabeza y de pensamientos que no podemos controlar.

Cuando el vaso comienza a desbordarse, esa ansiedad puede ser también somática y expresarse a través del cuerpo.

En otras ocasiones los ataques de ansiedad pueden venir de repente sin que sintamos que estamos agobiados. En estos casos, la taquicarida y la falta de aire suelen ser las señales más reconocibles de la crisis.

Desmayo

En casos extremos el episodio puede acabar en un desmayo. No obstante esto es poco frecuente y tampoco es síntoma de gravedad.

¿Qué puedo hacer ante un episodio de hiperventilación?

Bien seas quien está padeciendo el episodio, o alguien que lo presencia, es necesario actuar cuanto antes. Existen algunas técnicas sencillas que podemos aplicar o ayudar a que se apliquen:

  • Respira con la boca pequeña, frunciendo los labios como si se fuese a silvar. Esto ayudará a que entre menos aire y se equilibren los niveles.
  • Tapa una de las fosas nasales y la boca durante unos minutos. De esta forma se inspirará la mitad del aire.
  • Cubre la nariz y la boca con las manos, dejando un pequeño agujero. Así se consigue respirar el dióxido de carbono que se expulsa, regulando la balanza interna. Lleva a cabo una respiración profunda.
  • Si el origen tiene que ver con la ansiedad, es recomendable cambiar el foco de atención a una tarea que requiera algo de esfuerzo mental, como una cuenta regresiva – contar de tres en tres hacia atrás: 100, 97, 94…-

Sea cual sea la técnica escogida, es importante mantenerse constante en ella hasta empezar a ver resultados. Algunas pueden demorarse unos minutos.

¿Tiene tratamiento?

La hiperventilación por sí sola no es una enfermedad, aunque sí es recomendable visitar un médico si ésta ocurre con frecuencia.

Encontrar la causa que la provoca ayudará a dar con la solución o soluciones más efectivas cuanto antes. En función de sus síntomas, la gravedad y la frecuencia con que sucedan, su médico puede diagnosticarle un síndrome de hiperventilación (HVS por sus siglas en inglés).

Según la causa que lo provoque, dependerá el tratamiento, pudiendo ser desde un medicamento que reequilibre el organismo, a ejercicios de respiración o terapia psicológica.