Trastorno de la afectividad

Trastorno de la afectividad: qué es y qué tipos hay

Los trastornos afectivos o del estado del ánimo son algunos de los trastornos que más afectan e incapacitan a las personas. Los psicólogos lo sabemos, y necesitamos entender la causa de cada uno de ellos, así como las relaciones y diferencias entre ellos

En este artículo, te voy a contar cuales son los principales tipos de trastornos afectivos y sus diagnósticos.

¿Qué son los trastornos de la afectividad?

Quizás al hablar de afecto, y si has llegado a este artículo sin información previa, puede que pienses que son trastornos relacionados de alguna manera con el apego o las relaciones afectivas.

Desorden afectivo emocional

Evidentemente, estas dos cuestiones son relevantes, al igual que lo son en cualquier caso relacionado con la psicología. Sin embargo, un trastorno de la afectividad o desorden afectivo tiene que ver con el estado del ánimo y su oscilación.

Los desórdenes afectivos, en este sentido, se orientan hacia nuestro propio afecto. En cómo nos sentimos con nosotros mismos (autoestima) y en la relación con nuestra propia vida. Cuando esto falla, puede traducirse en una serie de síntomas y señales de donde se ve afectado nuestro humor y ánimo.

test depresion

¿Los problemas de afectividad y trastornos de la afectividad son lo mismo?

Entiendo que todo esto puede sonar un poco a trabalenguas, pero me parece importante que quede claro este punto. A menudo los psicólogos hablamos de problemas afectivos para referirnos a problemas de pareja. Otros profesional sin embargo, pueden emplear esta terminología para referirse a trastornos del estado de ánimo.

De manera qué antes de sacar conclusiones precipitadas, sería conveniente preguntar al profesional en cuestión.

¿Qué entiende por afectividad la psicología?

La psicología entiende por afectividad: el grado de reacción que tenemos las personas ante estímulos internos o externos, es decir, la capacidad para sentir emociones y sentimientos.

Por tanto, es comprensible que los trastornos del estado de ánimo sean considerados trastornos afectivos, ya que por ejemplo la depresión, se caracteriza justamente justo por esto, la persona que la padece va progresivamente metiéndose hacia dentro desconectándose y dejando de sentir algo por las cosas que antes le emocionaban.

No debemos confundirlo con la frialdad afectiva propia de la psicopatía, en la cual la persona es incapaz de tener empatía o de ofrece un afecto positivo sincero.

Trastornos afectivos: Clasificación

EL DSM o la CIE, son los manuales diagnósticos por excelencia que siguen los psicólogos clínicos a la hora de hacer diagnósticos. En mí caso, para hacer este artículo, voy a tomar como referencia el DMS V.

Voy a hablarte sobre los 5 principales diagnósticos de trastornos afectivo emocional que recoge este manual:

Depresión

El trastorno afectivo emocional por depresión seguramente sea el diagnóstico más frecuente y por ello también, el más conocido. La depresión es una respuesta de carácter emocional que tiene nuestro cerebro cuando se colocan en una situación de desesperanza, de pérdida, de desilusión u otro.

La depresión significa en cierta manera rendición, y su emoción básica es la tristeza. Normalmente pensamos en la depresión como alguien que se encuentra profundamente triste y que llora mucho, pero esto no es siempre así. Un “cerebro deprimido” es un cerebro apagado. Los síntomas de depresión más frecuentes son:

Apatía.

Llanto o tristeza.

Falta de apetito.

Insomnio o hipersomnia.

  • Anhedonia.
  • Abulia o falta de motivación.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Puede aparecer ideación suicida.

Las depresiones pueden ser carácter exógeno o endógeno. Esto quiere decir qué puede haber ocurrido un desencadenante, como la pérdida de un ser querido, que la origine (depresión exógena), o que todo vengan de dentro de la persona (depresión endógena).

Las depresiones endógenas suelen más resistentes a la medicación y mucho más incapacitantes para la persona que la padece, habiendo un componente genético importante en ellas. A menudo, pueden confundirse o enmascarar lo que en realidad es un trastorno bipolar.

Distimia

La distimia es una especie de “depresión menor”, pero no por ello merece que la obviemos. Al revés, ocasiona también mucho sufrimiento.

Mientras que la depresión suele durar un tiempo e irse (vuelva o no), la distimia es un estado latente y alargado en el tiempo. Para cumplir su diagnóstico, deben haber transcurrido al menos dos años desde el inicio de los síntomas.

Para algunos autores, la distimia más que un trastorno psicológico. es un rasgo de personalidad propia de las personas obsesivas y melancólicas. Las personas que sufren distimia tienden a ser personas que tienden a la melancolía, donde nunca acaban de sentirse bien pero tampoco se encuentran fatal, es una especie de “calma chicha”.

Suelen ser también, personas que piensan mucho las cosas y no acaban de “pasar página” cuando les sucede algún evento desagradable.

Los síntomas de la distimia son parecidos a los de la depresión, pero en menor grado. El ánimo suele ser de irritabilidad y la sensación que le acompaña es de insatisfacción generalizada ante la vida.

Trastorno bipolar tipo I

El trastorno afectivo bipolar tipo 1 se diferencia del trastorno afectivo bipolar tipo 2 en el gradiente de los episodios “eufóricos”.

Seguramente hayas oído hablar sobre la bipolaridad. Esta es una de las enfermedades, sino la que más, que más sufrimiento genera por muchas razones: el dolor, la inestabilidad emocional, la pérdida de identidad, étc. Es frecuente que aparezca también la ideación suicida o lleguen a completarse diferentes intentos de autólisis.

Es una enfermedad que tarda bastante en ser diagnosticada debido a su confusión con la depresión. No es hasta que ocurre al menos un episodio de manía, y se detecta, que la persona consigue poder comenzar a comprender lo que le sucede y a recibir el tratamiento adecuado.

Trastorno bipolar tipo I

Cómo te decía anteriormente, la principal diferencia del trastorno afectivo bipolar tipo 2, respecto a al trastorno afectivo bipolar tipo 1, es que en el primero la fase de ánimo eufórico o expansivo se llama hipomanía, mientras que en el tipo I esta fase se llama manía.

Como imagino sabrás, en el trastorno afectivo bipolar hay una oscilación del ánimo que va desde la depresión, hasta un estado de estado expansividad del ánimo llamado manía o hipomanía.

La manía es mucho más evidente, ya que suele cursar con delirios y la persona da señales evidentes de estar teniendo una conducta alejada de la realidad. Sin embargo, en la hipomanía, podríamos pensar que simplemente la personas se encuentra “muy acelerada”.

En este último caso, el diagnóstico suele ser aún mas tardío. Te dejo aquí un enlace a un artículo que sirve como test online del trastorno bipolar. No debes tomarlo como una confirmación del diagnóstico, si no, como señales de advertencia.

Ciclotimia

La ciclotimia es una especie de bipolaridad rápida, la persona que la padece puede sufrir diferentes e intensos cambios de ánimo a lo largo de un mismo día. Es una señal de inestabilidad emocional.

En algunos casos, puede confundirse con un ciclaje rápido de un trastorno bipolar, en otros muchos, es un síntoma que acompaña a otra patología como es el caso del trastorno de personalidad límite.

¿Qué NO es un trastorno afectivo emocional?

Existen otros apellidos que acompañan al trastorno afectivo y que no son diagnósticos clínicos reconocidos. En esta última parte voy a hablarte de algunos de los más comunes, y explicarte, por qué no son entidades nosológicas que puedan constituir un diagnóstico clínico.

Trastorno afectivo de la personalidad

Algunos problemas relacionados con trastornos de la personalidad suelen tener también problemas afectivos, sin embargo, estos síntomas son secundarios al trastorno o problema psicológico principal.

Trastorno afectivo orgánico

En alguna ocasión he escuchado esto del trastorno afectivo orgánico. Este apellido viene a usarse en aquellos casos donde la causa del trastorno afectivo es de origen orgánico.

Un ejemplo de trastorno afectivo orgánico podría el hipo o hipertiroidismo. Una inadecuada función de la tiroides tiene una repercusión directa sobre nuestro de estado de ánimo. En estos casos, tratando la enfermedad diana, deberían mejorar los síntomas emocionales/psicológicos.

Trastorno afectivo estacional

El trastorno afectivo estacional es uno de los trastornos sobre los que más se ha hablado y escrito, sin embargo, a día de hoy no existe evidencia científica de que constituya en sí mismo un diagnóstico que tenga entidad propia.

Generalmente vamos a hablar de un trastorno afectivo estacional cuando hablamos de episodios depresivos que coinciden con determinadas estaciones del año: Otoño e Invierno, preferentemente. La explicación que se ha dado a este trastorno es que puede esta relacionado con la luz, y hay algún estudio de tratamiento del mismo a través de la fototerapia.

En el trastorno afectivo bipolar también es frecuente que los brotes coincidan con cambios estacionales, siendo la entrada de la primavera el momento de más peligro para hacer un episodio maníaco o hipomaníaco.

Trastorno afectivo ansioso depresivo

También he oído hablar del trastorno afectivo ansioso depresivo, esta es una etiqueta que suele usarse cuando hablamos de cuadros mixtos de depresión y ansiedad. Sin embargo, a nivel de organización nosológica, los trastornos relaciones con la ansiedad irían agrupados en otro cajón.

Trastorno afectivo adaptativo

El DMS recoge un diagnostico llamado trastorno de adaptación, este se refiere a cuando se produce un cambio importante es nuestra vida y el ajuste no ocurre de manera “adaptativa”. Por ejemplo, el paso a la universidad.

El trastorno de adaptación puede cursar tanto con síntomas depresivos como ansiosos, pero bajo mi punto de vista no es correcto hablar sobre un trastorno afectivo adaptativo.

Trastornos afectivos en adolescencia e infancia

Los trastornos afectivos en adolescencia y en infancia son los mismos que los que puede haber durante la edad adulta, es decir, los que te he descrito anteriormente. La diferencia puede estar en cómo se expresa la enfermedad.

Si bien sabemos, que la adolescencia se caracteriza por cierta inestabilidad emocional derivada de todos los cambios hormonales que están ocurriendo, también existe la depresión durante este periodo vital. Puede expresarse incluso con rebeldía o con episodios disfóricos (estar muy eufóricos y tristes casi de forma simultánea).

La depresión infantil también tiene sus peculiaridades y puede mostrarse con agitación, inquietud, mutismo selectivo, étc.

Trastornos afectivos y esquizofrenia

Lo que habitualmente reconocemos de la esquizofrenia son dos síntomas: los delirios y las alucinaciones. Ambos, son las señales más llamativas de la enfermedad.

Sin embargo, existe otro grupo de síntomas, llamado los síntomas negativos. Los síntomas negativos hacen referencia a la afectividad de la persona: aplanamiento emocional, anhedonia, embotamiento afectivo, étc.

De manera qué, esquizofrenia y trastornos afectivos siempre irán de la mano, aunque no a la viceversa.