conductas disruptivas

Conductas disruptivas: qué son, ejemplos y estrategias

Las conductas disruptivas son aquellas conductas de un niño asociadas a la desobediencia, el desconocimiento de los límites y el incumplimiento de normas y/o reglas establecidas. Estas conductas se pueden presentar de manera ocasional, sin embargo, cuando se presentan con una frecuencia constante, podría tratarse de un trastorno, como el TND (Trastorno Negativista Desafiante) o el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).

En cualquier caso, es fundamental actuar para poder brindarle toda la ayuda necesaria al niño que está presentando conductas disruptivas. La desobediencia puede generar múltiples problemas, y es por ello que a los padres les resulta tan preocupante cuando sus hijos muestran este tipo de conductas.

Por otro lado, en las aulas de clase, los profesores también se encuentran con niños que presentan conductas disruptivas. Debido a esto, es esencial que tanto padres como profesores sepan cómo actuar frente a esta situación y cómo pueden ayudar a los niños disruptivos.

Ejemplos de conductas disruptivas

Es importante destacar que las conductas disruptivas se presentan en cada una de las etapas evolutivas. Esto no significa que no se deba hacer nada al respecto, ya que como adultos es nuestra responsabilidad establecerles límites a los niños, pues esto les ayudará en sus demás etapas.

Ahora bien, durante la infancia, este tipo de conductas suelen aparecer en un principio por la dificultad del niño para diferenciar lo que está bien y lo que está mal. Asimismo, las conductas disruptivas también se presentan cuando el niño desea saber hasta dónde puede llegar, es por ello que es tan importante que los adultos (padres, tutores, educadores) definan bien los límites del niño.

En cuanto a los adolescentes, estos pueden tener conductas disruptivas debido a la falta de límites durante la infancia y el desconocimiento de las consecuencias que acarrea rebasar dichos límites. Cuando esto sucede, el adolescente buscará explorar más aún hasta dónde puede llegar, pudiendo caer en malos hábitos.

Otro motivo por el cual se pueden presentar este tipo de conductas es la presencia de un trastorno o síndrome. Usualmente, las conductas disruptivas se asocian con el TDAH, el TND, el TC (Trastorno de Conducta) e incluso el síndrome de Asperger.

10 Ejemplos de conductas disruptivas

  • Actitud pasivo-agresiva.
  • Actitud hostil
  • Se enfada con facilidad.
  • Negación constante a lo que se le pide.
  • No deja que otros hablen.
  • Da la espalda a una persona mientras habla.
  • Intimida a los demás, puede empujarlos, insultarlos e incluso golpearlos.
  • Actitud vengativa.
  • Puede robar o esconderle los objetos a las otras personas.
  • Se niega a hacer contacto visual.

¿Cuál es el tratamiento de las conductas disruptivas?

En el caso de que estas conductas se presenten de manera ocasional, es fundamental que los padres aprendan ciertas técnicas que le ayudarán a comprender mejor a sus hijos. La atención y el esmero de los padres y/o tutores frente a las conductas disruptivas es esencial para tratarlas.

Entrenamiento para los padres

El entrenamiento para los padres consiste principalmente en la comunicación y la atención que se le presta al niño o adolescente. Los padres deben seguir las siguientes pautas para lograr ayudar a su hijo:

  • Deben aprender nuevas formas de comunicación con el niño o adolescente.
  • Deben procurar ser más asertivos.
  • Es importante que le brinden espacio para que se sienta cómodo y se exprese mejor.
  • Deben ayudarle a identificar y nombrar las emociones que experimenta.
  • Eviten las discusiones y manténganse firmes ante las reglas y normas que han establecido.

Comunicación

Es de suma importancia que se cuide la comunicación con el niño o adolescente. En muchas ocasiones, durante un momento de gran tensión, ambas partes pueden reaccionar de forma defensiva e impulsiva y emplear palabras que pueden lastimar. Por este motivo, es esencial que se cuide la comunicación y que usemos las palabras más adecuadas para expresar lo que deseamos.

Escuchar

Además de la comunicación, es fundamental que como padres escuchemos lo que nuestros hijos tienen para decir. Tras una conducta disruptiva no debemos reaccionar de forma impulsiva e inmediatamente castigarles, sino permitirles expresarse y escucharles con atención. De este modo, aprenderán a detenerse, argumentar y mucho más.

Conducta disruptiva en el aula de clase

En cuanto a las conductas disruptivas en el aula de clase, los profesores deben prepararse bien para afrontar este tipo de situaciones. Por ello, a continuación se proporcionará las estrategias y recomendaciones más apropiadas para afrontar las conductas disruptivas en clase.

Observar y analizar al niño disruptivo

Lo primero será observar bien al niño disruptivo para tratar de comprender las razones de sus conductas disruptivas. Al hacer esto, se debe realizar un análisis para posteriormente conversar con el niño o adolescente, teniendo en cuenta diversos factores (social, madurez, entre otros) y hablando de forma asertiva.

Hallar las razones de su conducta

Cabe mencionar que las razones de una conducta disruptiva pueden ser muy variadas. La presencia de este tipo de conductas puede deberse simplemente al desarrollo evolutivo, o bien, a la presencia de un trastorno que impida que tengan buenas habilidades sociales, como en el caso del síndrome de Asperger, o que le provoque reaccionar de forma impulsiva, como en el TDAH.

Otra de las razones, y una de las más frecuentes, es el mal aprendizaje de las relaciones sociales durante el desarrollo evolutivo. En estos casos, los niños se acostumbran a poner a prueba los límites de las otras personas y creen que es normal relacionarse con los demás de una forma agresiva.

Habitualmente, los niños disruptivos pueden sentir y creer fervientemente que los demás les están provocando pese a que esto no sea así en realidad. En el aula de clase es común que los niños disruptivos presenten estas conductas por la provocación de uno de sus compañeros. Debido a esto, es necesario que el profesor esté atento para evitar los comentarios que puedan alentar la conducta disruptiva.

Estrategias para ayudar al niño disruptivo en el aula

Para mejorar la convivencia del niño disruptivo en el aula de clase se pueden llevar a cabo múltiples estrategias. Al emplear estas estrategias, es muy probable que el niño presente mal comportamiento, por lo que se debe estar preparado ante esta posibilidad. Por último, es fundamental que se mantenga una buena comunicación con el estudiante para poder aplicar las estrategias.

Cognitivas

Antes de comenzar un juego con el estudiante disruptivo y el resto de la clase, es importante que se prepare bien. Se deben establecer las reglas del juego al igual que las normas de comportamiento y hacer una especie de ensayo previo al juego. De este modo, el niño podrá interactuar brevemente con sus compañeros, lo que reducirá sus conductas disruptivas.

Conductuales

El manejo de contingencias y el tiempo fuera son muy buenas estrategias conductuales.  Por un lado, el manejo de contingencias escolar nos permitirá controlar qué sucede antes y después de las conductas disruptivas, mientras que el tiempo fuera nos ayudará a conseguir un espacio en el que se pueda gestionar la frustración del niño disruptivo al no obtener lo que esperaba.

Emocionales

En cuanto a las estrategias emocionales, entre estas se hallan el vínculo, el muro emocional y la competitividad asertiva:

Vínculo

Es esencial crear y fortalecer un vínculo con el niño, para ello, debe ser el adulto el que se acerque a este, siempre antes de una conducta disruptiva. Para lograrlo, el profesor puede interactuar con el pequeño preguntándole cómo se siente, cuáles son sus aficiones y demás.

Muro emocional

Tiene como objetivo crear un contrapeso emocional. Como adultos, tendremos que procurar cambiar las rutinas con el propósito de ayudar al pequeño a que se conecte de forma asertiva con su realidad. Para ello, tendremos que evitar reforzar las conductas que se han estado reforzando y facilitarle la convivencia por medio del aprendizaje de otras estrategias de afrontamiento más adaptativas.

Competitividad asertiva

Para lograr mantener al niño disruptivo motivado, se puede emplear como estrategia la competitividad asertiva:

  • Proponer pequeños y atractivos retos; una vez superados, reforzarle.
  • Realizar comparaciones únicamente con el propio niño.
  • Ayudarle a integrar sus logros como un proceso madurativo y de desarrollo emocional propio.

Comunicación en el aula

Por último, es fundamental que la comunicación en el aula con el niño disruptivo se base en la transparencia, para ello:

  • Transmitir de forma asertiva y sincera nuestros sentimientos y pensamientos.
  • Hacerle saber al niño las emociones que nos genera.
  • Aceptar las emociones tal y como se presentan.
  • Enseñarle explícitamente cómo son las normas sociales básicas.
  • Explicarle a través de experiencias propias que reflejen su situación para ayudarle.
  • Demostrarle que al hablar puede solventar muchos de los problemas que se presentan en el aula con sus compañeros.

Referencias bibliográficas:

Ison, M. S. (2004). Características familiares y habilidades socio-cognitivas en niños con conductas disruptivas.

Nerín, N. F., Nieto, M. Á. P., & de Dios Pérez, M. J. (2014). Relación entre los estilos de crianza parental y el desarrollo de ansiedad y conductas disruptivas en niños de 3 a 6 años. Revista de Psicología Clínica con niños y adolescentes1(2), 149-156.

Pérez, M. R. (2015). Tratamiento cognitivo-conductual de conductas disruptivas en un niño con TDAH y trastorno negativista desafiante. Revista de Psicología Clínica con niños y adolescentes2(1), 45-54.