▷ 9 Tipos de emociones explicadas con ejemplos (2021)
Emociones

Tipos de emociones explicadas con ejemplos y su significado

Estamos acostumbrados a escuchar a los profesionales sobre la importancia de trabajar nuestras emociones, pero ¿qué son las emociones? ¿se pueden controlar?

En este artículo daremos respuesta a estas preguntas y muchas otras. Cuando lleguemos a como identificar las emociones, podrás hacer un ejercicio muy sencillo para que desde ahora sepas entender que son las emociones y cuales estás sintiendo. Pero antes, déjame que te cuente un poco sobre ellas:

Qué son las emociones y su significado

Las emociones son por definición reacciones. Todas las personas en el mundo las tenemos en mayor o menor medida (los psicopatillas también, aunque su resonancia emocional sea menor).

En psicología, el significado de las emociones básicas humanas, consiste en aquellas que vienen con nuestro manual básico para la vida. Es decir, da igual que hayas nacido en Sudán que en París, que las vas a sentir.

Las emociones guían nuestro comportamiento

Es algo que repito mucho en consulta, las emociones son como unas gafas que hacen que veamos las cosas de una manera u otra. Guía nuestra forma de pensar y por tanto, nuestro comportamiento.

Siempre recordaré cuando en una clase del máster un profesor nos dijo: cuando estés felices disfrutadlo, pero nunca toméis decisiones importantes ni hagáis promesas.

¿Qué emociones básicas hay?

Las emociones básicas son: rabia, vergüenza, culpa, alegría, tristeza, y miedo. Aunque esto puede variar en función del autor, ya que algunos no reconocen la culpa como una emoción principal, y otros además de las ya citadas, incluyen otras como el asco o la sorpresa que son tradicionalmente emociones secundarias.

Siguiendo el paralelismo entre una persona de Sudán y otra de París, lo que va a diferir van a ser las situaciones en las que las vas a sentir. Profundizaré sobre esta cuestión más adelante.

 

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Listado con los 9 tipos de emociones y sus ejemplos

Existen diferentes tipos de emociones. Este listado te puede ser para aprender a identificar cada una de tus emociones y saber cómo gestionarlas. Sin embargo, ten en cuenta que las personas somos un sistema complejo, donde muchas veces estas se cruzan o sentimos varias de ellas a la vez.

Estos son los principales tipos de emociones:

Rabia o ira

La rabia es una emoción defensiva, nos sirve para refirmarnos. Solemos sentirla en el pecho y/o en forma de tensión en todo el cuerpo.

La rabia en cierta manera nos empodera y nos hace, hablando en plata, que todo nos la sople. El problema de esto son las nefastas consecuencias que después suele tener sobre nuestra vida.

Para cuidar nuestra salud, lo peor que podemos hacer con ella es reprimirla. Tenemos que aprender a canalizarla. La rabia es energía y debemos aprender a soltarla de forma dosificada.

Asco

Sí, como lo oyes. El asco es una de las emociones básicas que existen y no solamente aparece cuando olemos algo desagradable o consumimos un alimento en mal estado.

Incluso puede suceder en el vínculo con nosotros mismos. Es la emoción que sienten las personas con complejos físicos cuando se miran al espejo.

Vergüenza

verguenza

El cometido que tiene la vergüenza es aprender a regularnos socialmente. Gracias a ella sabemos que es apropiado y que inapropiado en según qué circunstancias. Se siente generalmente en el rostro (los famosos coloretes).

Es una mezcla entre el miedo y la rabia. El miedo hace que nos retrotraigamos. La similitud con la rabia es bastante aunque no lo parezca a priori. La diferencia consiste en que mientras esta última va dirigida hacia fuera, la vergüenza lo hace hacia dentro: como se te ocurre decir eso…¿eres tonto?

La vergüenza es una emoción que cuanto más intentas apagarla a lo bruto, más se activa. Es una emoción un poco rebelde. Lo mejor que podemos hacer cuando la sintamos es aceptarla y reconocerla. Aceptar nuestra vulnerabilidad.

Miedo

Existe actualmente una gran campaña de descrédito al miedo, con aquello de no tenerle miedo a nada. Sin embargo, seguramente sea la emoción de la que más depende nuestra supervivencia por motivos obvios. Es habitual sentirla en el estómago o en el pecho.

El miedo se orienta hacia el futuro, es la emoción que media tanto en que no nos atropelle un coche, como en que no perdamos todos nuestros ahorros.

El miedo se nutre de la incertidumbre y de la preocupación. Sus respuestas favoritas para sentirse tranquilo son el control y la evitación. La forma de trabajar el miedo es con exposición y afrontamiento.

Culpa

La culpa tiene una función parecida a la vergüenza. De hecho, son dos emociones que suelen coincidir en algunos tipos de personas con miedo a hacer daño o molestar. Sirve para recapacitar y sobre todo para remediar. Lo habitual es sentirla en la garganta, pecho o estómago.

La culpa es una emoción muy engorrosa y de la que cuesta deshacerse. Me gustaría decir muchas cosas sobre ella ya que es una emoción principal en consulta, pero lo dejaré para otro artículo.

Es importante adquirir con ella un nuevo modelo de relación. Habitualmente hemos aprendido que cuando hacemos algo mal merecemos un castigo, en vez de un remedio. Este castigo es la tortura mental a la que nos sometemos cuando nos equivocamos, fallamos a alguien, étc.

Tristeza

Gracias a Inside out muchas personas reconocen actualmente el valor adaptativo de la tristeza. Nos sirve para echar de menos, sentir compasión e incluso para conectar con nosotros mismos.

Es raro sentir tristeza en alguna parte del cuerpo concreto, suele ser una sensación que nos invade por completo apagándonos. A veces podemos sentirla en forma de vacío en el pecho o estómago.

También sirve para rendirnos. A priori cabría pensar que eso no es algo positivo, pero claro que lo es. En muchas ocasiones es necesario dejar de luchar contra algo que no va a cambiar. Desde haber perdido el tren, hasta aceptar el fallecimiento de un ser querido.

Con la tristeza deberemos aprender a darle espacio y aceptarla. Pasado un tiempo adecuado, debemos dejar de prestarle tanta atención. Si la negamos malo, pero sinos quedamos en ella, se extenderá.

Serenidad

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No está claro que la serenidad sea una emoción, ni tan siquiera un sentimiento, más bien hablaríamos de un estado. Sin embargo, conviene cómo mínimo hablar de ella.

Cuando estamos serenos nuestro cuerpo produce acetil colina, esto es lo que ocurre por ejemplo cuando miramos la felicidad. Este estado de paz mental es el más parecido a la “felicidad” y no la alegría.

Alegría

Siempre se ha dicho que la serotonina es la hormona de la felicidad. Pues el neurotransmisor principal de esta emoción no es esta, si no la dopamina.

La dopamina es la encargada de provocar motivación y euforia. Sobre la alegría sólo tengo que decirte una cosa que me dijo mi profesor de máster: “Cuando estés feliz disfrútalo, pero no tomes decisiones”.

Esto sólo es el comienzo

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Las enfermedades y las emociones

Todos sabemos que las emociones son muy importantes, pero somos consciente de hasta que punto pueden afectar a la salud ¿?.

Seguramente no lo suficiente. Una rama de la psicología llamada psicosomática, es la encargada de comprender cómo el mal estar psicológico o emocional se traduce en mal estar físico.

Y esto no es decir nada mágico, cuando las personas no nos encontramos bien, nuestro cuerpo comienza a generar una serie de sustancias química con por ejemplo son las citoquinas, que van poco a poco debilitando nuestra sistema inmune.

Por ejemplo, numerosos estudios han relacionado el patrón de personalidad tipo A con el infarto de miocardio, y el patrón de personalidad tipo B, con el cáncer.

Ambos tienen problemas con la emoción rabia. Mientras el primero por exceso, el segundo, por reprimirla. Esto son sólo dos ejemplos de cómo las enfermedades y las emociones pueden interactuar.

De modo que para cuidar nuestra salud, debemos cuidar también nuestros sentimientos y emociones.

Libros para aprender sobre las emociones

Siempre que hago un artículo me gusta recomendar alguna lectura para aquellas personas más curiosas y que quieren profundizar en el tema.

Sobre emociones hay muchísimos libros, pero a mí, hay particularmente uno que me encanta: El rostro de las emociones de Paul Ekman.

Paul Ekman es bajo mi punto de vista, el mejor investigador en el campo de la psicología de las emociones y la motivación. Este libro explica paso a paso como se manifiesta en el cuerpo y qué sentido tiene cada emoción.

Leerlo es una forma de entender nuestras respuestas naturales, como lo que son, naturales. Esto nos ayudará a pode controlarlas:

Este libro también nos enseña como leer las emociones en el rostro de otras personas y su fisiología.

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¿Existen las emociones positivas y negativas?

Seguro que has oído hablar sobre esto o tú mismo/a te refieres a ellas de esta manera. Uno de los grandes culpables de que esto fuese así, es Daniel Goleman, quién hizo una clasificación entre emociones positivas y negativas.

Como imagino sabrás, todas las emociones tienen un valor adaptativo y sirven para algo. Esto quedó muy bien reflejado en la película Inside Out.

Emociones como la tristeza no son negativas, ya que esta es necesaria para la supervivencia. Sería más correcto hablar de emociones agradables y desagradables.

Si quieres profundizar sobre este tema, sigue el hilo aquí.

Emoción y aprendizaje

Sin emoción no hay aprendizaje. La emoción es el marcador de la memoria. Las emociones actúan como marcador de la memoria, es decir, le dicen a nuestro hipocampo la importancia que tiene o no recordar aquello en cuestión.

Es por esta razón por la que apenas nos acordamos de las cosas que hemos estudiado en el instituto. El tipo de enseñanza al que estamos acostumbrados tiene como esencia aprobar un examen (urgencia-emoción). En el momento que lo pasamos, nuestro recuerdo se diluye, ya que incorporamos información ajena a nuestro interés solamente para poder seguir avanzando.

Bueno, que me caliento y me voy del tema….

En resumen:  la emoción es a la memoria, lo que el sabor a una comida.

Aprendemos de la experiencia

Esta es la razón por la que cuando nos ocurre algo con un impacto emocional muy fuerte nos quedamos “pillados”. Así, es cómo se construye el trauma.

Cuando tenemos una experiencia traumática es porque su valor emocional ha sido tanta alto que ha cambiado nuestra forma de pensar o sentir respecto a algún aspecto relacionado con la vida o nosotros mismos.

Cómo identificar mis emociones

identificar emociones

Saber cómo identificar emociones no es siempre una sencilla tarea. Para algunas personas, conseguir entender qué es lo que sienten consigue ser una auténtica odisea. A las personas que les cuesta hacerlo, suelen llamar “ansiedad” a sentimientos y sensaciones muy diferentes.

¿Emociones y sentimientos son lo mismo?

La emoción es una reacción universal e inmediata, de duración generalmente corta. Sin embargo, los sentimientos se producen por un mix de nuestras emociones y pensamientos.

Dicho de otro modo, los sentimientos tienen mucho que ver con lo que hemos aprendido a pensar sobre la vida. Siguiendo con el ejemplo anterior: quizás en Sudán pasearse desnudo no sea motivo de vergüenza, pero atrévete a subir a lo alto de la Torre Eiffel como dios te trajo al mundo.

En el lenguaje cotidiano a menudo usamos indistintamente emociones y sentimientos.

Otro ejemplo más simple: mientras el rencor es un sentimiento, la rabia sería una emoción. El rencor suele incluir a la rabia, y esta deja una resaca emocional que se activa cuando pensamos en aquello que nos hicieron.

Como podéis ver, la emoción, en este caso la rabia, actúa como color del sentimiento. Mientras que el sentimiento es algo mucho más elaborado y lleno de matices.

Tipos de estados emocionales

Los estados emocionales son en realidad los sentimientos y existen tantos como estrellas hay en el cielo.

Mediante las palabras tratamos de ponerles nombres, pero en realidad, nos podemos sentir de millones de maneras.

Los tipos de estado más emocionales más populares son: rencor, melancolía, apatía, ilusión, esperanza, decepción, arrepentimiento, étc.

Emociones y educación

La razón por la a menudo tenemos tantas dificultades para comprender esta diferencia entre emociones y sentimientos, o cualquier otro aspecto relacionado con el mundo de las emociones, tiene que ver con la falta de entrenamiento emocional.

Algunas familias prescinden de la emoción y se enfocan principalmente sobre los elementos prácticos. Cada vez las escuelas se enfocan más sobre esta cuestión, sin embargo, la mayoría de personas adultas no hemos recibido nunca educación emocional.

No obstante, es algo que podemos entrenar. Nuestro cerebro es flexible y es capaz de crear nuevas rutas neurológicas para aprendizajes adquiridos.

¿Para qué sirven las emociones y cómo controlarlas?

Yo no soy muy fan de los tips o soluciones mágicas para las cosas. Si tenemos alguna emoción o trastorno emocional, deberíamos plantearnos acudir a un profesional que nos ayude con ello.

Lo que voy a hacer a continuación es daros algunas pautas generales sobre como abordar o afrontar las principales emociones básicas y como se sienten en el cuerpo.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Muchas personas piensan que tener una alta inteligencia emocional consiste en ser capaces de entender a otras personas. Sin embargo, la IE va mucho más allá.

identificar y comprender las emociones, son sólo dos de las primeras ramas de la mayoría de modelos en inteligencia emocional. Las dos siguientes, y más complejas, tienen que ver con la regulación y la expresión emocional.

En otras palabras, no basta con saber lo que sentimos, sino, saber qué hacer con ello.

Referencias bibliográficas:

  • Carbelo, B., & Jáuregui, E. (2006). Emociones positivas: humor positivo. Papeles del psicólogo27(1), 18-30.
  • Darwin, C., & Rodríguez, T. R. F. (1984). La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. Madrid: Alianza.