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Ser madre: Los 5 miedos y dudas más habituales

Quiero ser madre pero me da miedo no hacerlo bien esta con la que comenzaba una nueva terapia la semana pasada.

Tras conocerla a ella, he pensado que seguramente sean muchas las mujeres que se encuentran con dudas y miedos similares al respecto.

En este artículo vamos a conocer las implicaciones de ser madre y qué significa serlo.

¿Qué significa de ser madre?

El significado literal de lo que es la maternidad ya lo sabemos, de modo que la pregunta a un poco más allá.

Ser madre o padre, supone un cambio profundo en nuestras vidas, por lo que perfectamente normal que una decisión de este tipo nos genere muchas inseguridades.

Además, todas las personas tenemos una historia de apego y hemos sido criados (mejor o peor), por lo tanto, también tenemos una visión particular y personal sobre la maternidad: errores que no queremos repetir, temor a no saber hacerlo bien, étc.

Por tanto, te diría que ser madre significa un punto de inflexión, donde pasado y futuro se sientan en la mesa a decidir sobre el presente.

1. Cómo ser buena madre

Voy a ir tocando cada uno de los miedos mas frecuentes en las mujeres que quieren ser madres o que no saben si quieren serlo. El más frecuente es el temor a no hacerlo bien.

Las personas muy responsables, perfeccionistas o qué incluso vienen de una historia familiar turbulenta, tienen el miedo de no estar a la altura o de cometer errores.

Y la verdad…es que los vas a cometer, es inevitable. Piensa en algo, la maternidad es un proceso natural que se lleva replicando desde años inmemoriales. Nuestros antepasados no tenían manuales de crianza e igualmente lo hacían.

Con esto no quiero decir que no debamos documentarnos sobre crianza, pero sí, relajar un poco. En mi experiencia personal, el mayor daño que hacen los padres a sus hijos en la actualidad es el perfeccionismo.

2. Quiero ser madre pero mi pareja no

Esta es otra de las situaciones que no está tan relacionada con el miedo, pero igualmente puede ser una fuente de crisis personal y de dudas.

Mi consejo en este punto es bastante claro: no obligar a nadie a nadie a ser padre o madre cuando no quiere serlo. La razón no es moralista, si no que ese niño/a  vendrá a la vida con un progenitor que no quiere tenerlo.

Es cierto que muchas personas pueden cambiar de parecer una vez instaurados en la maternidad o paternidad, pero no deberíamos asumir ese riesgo.

Lo que tenemos delante es una decisión difícil, donde debemos sernos sinceros y preguntarnos que queremos realmente.

3. ¿Ser madre soltera es posible?

Cada vez son más las mujeres que optan por la inseminación artificial. ¿Es posible ser madre soltera?

Por supuesto que sí. Sin embargo, un punto a valorar es si se cuenta con la red adecuada. A mí no me cabe duda de que una mujer puede criar perfectamente sola a un hijo o hija. Sin embargo, como esa mujer seguramente seria mi paciente, mi mensaje seria para protegerla a ella frente al agotamiento.

Tener una red de apoyo cómo abuelos, hermanos, étc., me parece fundamental. Así cómo un colchón económico para no pasar apuros. De lo contrario, considero que es mejor esperar.

Otro tema es de las clínicas de fertilidad. Tanto si acudes estando soltera cómo en pareja, procura tener un juicio muy claro cuando acudas a informarte.

Ser madre es una de las ilusiones mayores de algunas personas, por eso es fácil “venderles la moto!. La reproducción asistida es un proceso muy duro (psicológicamente hablando) cuando las cosas no salen bien. Y esto, es una posibilidad.

Es complicado porque es una inversión grande de dinero y casi nadie te habla sobre qué ocurre si llevas 3,4 o intentos y no ha funcionado. No sería la primera pareja que he visto romper por esta cuestión.

4. ¿Y si me arrepiento de ser madre?

El tópico de las “madres arrepentidas” existe por algo y es que ser madres es un suceso que remueve muchas cosas personales. Muchas mujeres sufren un fenómeno llamado depresión postparto, lo cual les impide establecer un relación de apego con su hijos/a.

Esto es más frecuente en aquellas personas con apego evitativo.

Sin embargo, en la mayoría de casos suele ser una preocupación irracional fruto de otra característica de personalidad: la baja tolerancia a la incertidumbre.

Las personas que necesitan tener un control férreo sobre las cosas van a tender a ponerse en el peor de los escenarios y estas ideas generan mucha ansiedad.

Si tu caso es el primero, mi recomendación sería hacer psicoterapia antes. De hecho, me parece que ir a psicoterapia antes de ser madres o padres puede ser un proceso muy bonito.

5. No quiero ser madre pero me siento presionada

En el último escalón tenemos a aquellas mujeres que tienen claro que no quieren ser madre o al menos, que no quieren serlo por el momento, pero sienten la presión de serlo o que se les vaya la oportunidad por la edad.

Mi forma de verlo es que la maternidad tiene que ser algo que llegue de manera natural a nuestras vidas. Igual que no nos podemos forzar a amar a otra persona, no debemos obligarnos a desear algo. De hecho, lo más probable es que ocurra lo contrario.