Dieta macrobiótica

¿Que es la dieta macrobiótica? ¿Cómo es su alimentación?

Hoy contamos en nuestro blog con la colaboración de asimejor.com, que nos va a hablar sobre la dieta macrobiótica. ¡No te lo pierdas!

Historia de la macrobiótica

El primer uso registrado del término macrobiótica (del griego macro que significa gram o largo y bios que significa vida) se encuentra en el siglo IV 4 A.C. en la Antigua Grecia, en los escritos de Hipócrates.

Hipócrates es considerado como el padre de la medicina occidental, escribió sobre la importancia de la comida fresca estacional, el ejercicio al aire libre y cómo éstos factores se reflejaban en la salud de sus pacientes. Sus ideas fueron más tarde retomadas por otros escritores clásicos como Galeno Aristóteles y Herodoto.

Macrobiótica Zen

El término reapareció nuevamente en 1796 cuando el doctor Christopher Wilhelm, médico prusiano, publicó su libro Macrobiótica:

El arte de prolongar la vida. Su enfoque estaba en una dieta de alimentos naturales y en su mayoría vegetarianos.

Hacia el final del siglo XX, un militar de alto rango el doctor Sagan Ishizuka, quien había entrenado en medicina occidental, notó la creciente incidencia de la enfermedad japonesa local, a medida que se adoptaba una nueva dieta y medicina occidental.

Él se centró en el uso de alimentos naturales enteros sin refinar, granos como un alimento básico central alimentos frescos cultivados localmente y consumidos en temporada y atención al equilibrio de nutrientes.  Con buenos resultados ayudó personas a recuperar su salud.

La macrobiótica en el siglo XX

Luego a principios de la década  de 1920, un joven más tarde conocido como George Ohsawa, quién se estaba muriendo de tuberculosis, tomó contacto con los conceptos de Ishizuka y decidió intentar curarse. Usando estos preceptos junto con su comprensión de la filosofía china antigua sobre los opuestos complementarios Yin y Yang, lo consiguió.

Tras esto, dedicó su vida a compartir sus ideas sobre salud, libertad y paz.  En sus escritos describió los 6 atributos necesarios para estar sano y vital: apetito por la comida y por la vida, sueño profundo, buena memoria, emociones armoniosas y un sentido de justicia y gratitud.

Usando el término macrobiótica para describir este camino a la salud, junto con su esposa Lima inspiró y enseñó a muchos estudiantes en Japón y en Europa.

Ahora que el mundo se ha vuelto más globalizado, complejo y se está alejando de una forma de vida simple y natural, necesitamos principios y prácticas para mantenernos saludables.

Las enseñanzas de Ohsawa y otros continúan brindando soporte a muchas personas. Maestros y consejeros aportan su propio conocimiento y experiencia para hacer de la macrobiótica moderna un beneficio único y relevante en el mundo que vivimos hoy.

libros adelgazar

Libro sobre alimentación macrobiotica y recetas

Siempre que trato algún tema que me parece muy interesante, me gusta compartir alguna lectura para ampliar, ya que esto no deja de ser un artículo divulgativo. ¿Te gustaría profundizar el campo de la comida macrobiótica? Este es para mí el mejor libro para aprender a comer de esta manera:

En este manual, además de comprender profundamente en que consiste este tipo de alimentación, conocerás la forma de cocinar algunas de las mejores recetas macrobióticas.

libro dieta macrobiotica
Ver producto en Amazon

¿Qué es la macrobiótica?

La macrobiótica es la disciplina que busca comprender las cualidades humanas físicas, emocionales, mentales y sociales, así como descubrir cómo desarrollarlas y sostenerlas a través de una selección y preparación de nuestro régimen alimenticio con base en la creatividad, una dinámica mental y en los principios de la observación de la naturaleza.

Beneficios de la macrobiótica

Entre los beneficios de la macrobiótica encontramos los siguientes:

  • Gracias a la regulación del pH interno, la macrobiótica contribuye a mejorar la flora intestinal.
  • Favorece la labor del sistema digestivo
  • Contribuye a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
  • Es un tipo de dieta que favorece tener un peso adecuado.
  • Ayuda a las funciones cognitivas.
  • Mayor energía.

¿La dieta macrobiótica sirve para adelgazar?

Por lo general, cuando comenzamos a bajar de peso es porque hemos cambiado nuestros hábitos de alimentación. De modo que de manera indirecta, es posible que sí. Si estabas habituado/a a comer mal y comienzas a mirar y escoger con mas tiento tu alimentación, es muy posible que suceda esa pérdida de peso.

No obstante, el objetivo de la dieta macrobiótica no es adelgazar.

La cocina macrobiótica

La cocina macrobiótica no implica un régimen alimenticio general que pueda seguir cualquier persona. Por el contrario, la macrobiótica aplica principios adaptables y flexibles para todas las personas sin importar el clima, cultura, tradición o circunstancia en que ellas se desenvuelven, a fin de alcanzar el balance alimenticio a favor de su salud y bienestar como seres humanos.

Se trata, por lo tanto, de una forma de vida que fortalece la salud de forma integral, usando los alimentos en su totalidad y su vitalidad.

En consecuencia, el objetivo que guía el ejercicio de la dieta macrobiótica es el desenvolvimiento de la conciencia humana partiendo de los fundamentos biológicos del ser humano: sangre, células, tejidos y órganos, incluyendo el cerebro.

Como podemos observar, la cultura macrobiótica no sólo se enfoca en la salud física, sino en el descubrimiento de la felicidad y de la satisfacción personal.

¿En qué consiste la dieta macrobiótica?

Comida macrobiótica, Mucho más que una dieta

La dieta o alimentación macrobiótica zen es una forma de comer que tiene sus cimientos en la teoría del equilibrio entre el Yin y el Yang. Así pues, según esta filosofía con raíces en el taoísmo, vigente desde hace más de 5000 años en el Lejano Oriente, el tipo de comida que comemos, la manera en que lo hacemos y la cantidad tienen un efecto directo sobre nuestra salud, comportamiento y felicidad.

Algunos de los principios sobre los cuáles se asienta la dieta macrobiótica son realmente simples, por ejemplo, evitar los excesos y los alimentos procesados en la medida de lo posible, así como masticar correctamente los alimentos.

Una de las principales conclusiones de la macrobiótica es que una dieta que siga sus principios ayuda tanto a prevenir las enfermedades como a curarlas.

El consumo responsable

La macrobiótica no solo está relacionada con la alimentación, sino con el consumo local, ecológico y sostenible

La alimentación macrobiótica trata, mediante algunos de sus principios, de fomentar el consumo local y ecológico de alimentos, de manera que este consumo sea lo más sostenible posible.

Así pues, al consumir alimentos de nuestro entorno más inmediato, estamos ahorrando recursos en el transporte y distribución de estos alimentos, además de que esto repercute directamente en nuestro bolsillo y en nuestra salud.

Por otro lado, el consumo de productos ecológicos tiene un efecto directo sobre la preservación del medio ambiente, ya que estos alimentos se producen en ausencia total de pesticidas y herbicidas, así como fertilizantes sintéticos.

Todo esto contribuye, como ya hemos dicho, a la preservación inmediata de la flora y la fauna adyacente a los lugares de cultivo, a parte de preservar nuestra salud, evitando que los productos químicos sintéticos acaben en nuestro cuerpo, bien sea por la parte residual que se queda en los alimentos, o bien por la contaminación no deseada de acuíferos.

El hecho de consumir alimentos de temporada hace que también ahorremos en recursos en la cadena de producción de alimentos no autóctonos, que muchas veces necesitan de cámaras frigoríficas para acelerar o evitar su madurez.

Por último, impulsar el comercio local hace que el dinero se reparta en el territorio, de manera que evitamos que al hacer la compra nuestro dinero vaya a parar a la otra parte del mundo.

En lo referente al comercio justo, se trata de evitar los márgenes de beneficio desproporcionados que normalmente se quedan los intermediarios en la distribución de los alimentos, haciendo que los productores primarios, normalmente personas sin muchos recursos, acaben viviendo en condiciones de extrema pobreza.

Alimentación macrobiotica en cada estación del año

Según los principios de la dieta macrobiótica, se debe comer de manera acorde a la época del año en que nos encontramos

Sabemos que la alimentación adecuada para una persona varía según su sexo, edad, trabajo, salud… pero también sabemos que el clima es un factor importante a tener en cuenta, ya que cada época del año pone a prueba nuestro cuerpo de una manera distinta y la necesidad de agua.

Cada estación del año tiene unas particularidades a seguir por lo que respecta a la alimentación

Por lo tanto, y respetando en todo momento los principios de la alimentación macrobiótica, vamos a ver algunos de los alimentos recomendados para cada época del año:

Invierno: debemo priorizar los alimentos con  un aporte calórico mayor: verduras de raíz, salsa de soja, pepinillos, miso, sal y aceite, mijo, o arroz frito.

Primavera: la comida debe ser más ligera, con alimentos cocinados al vapor: cereales, verduras de hoja o fermentados.

Verano: comida muy ligera: mucha verdura, fruta, algunas comidas crudas, cebada, bulgur o maíz dulce.

Otoño: vuelta otra vez hacia comidas más pesadas: mochi, calabazas, judías o cereales.

menú de la dieta macrobiótica

A continuación te comparto las claves para saber cómo configurar un menú con la dieta macrobiótica.

  • Cereales integrales: 50-60%
  • Frutas y verduras: 25-30%.
  • Proteínas: 10%.
  • Sopas: 5-10%
  • Algas 5%.

Recuerda que si quieres bajar de peso y vives en Madrid, puedes reservar una primera cita. O si quieres seguir aprendiendo sobre alimentación saludable, conoce nuestros cursos sobre nutrición y dietética online.

Referencias bibliográficas:

  • Porrata Maury, C., Abuín Landín, A., Morales Zayas, A., Vilá Dacosta-Calheiros, R., Hernández Triana, M., Menéndez Hernández, J., … & Pianesi, M. (2007). Efecto terapéutico de la dieta macrobiótica Ma-Pi 2 en 25 adultos con diabetes mellitus tipo 2. Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas26(2), 0-0.
  • Costero Fernández, O., De Álvaro, F., Romero, S., & Selgas, R. (2008). Efecto de la dieta macrobiótica sobre la progresión de la nefropatía diabética: a propósito de un caso. Nefrologia28(1), 111-112.
  • Kushi, L. H., Cunningham, J. E., Hebert, J. R., Lerman, R. H., Bandera, E. V., & Teas, J. (2001). The macrobiotic diet in cancer. The Journal of nutrition131(11), 3056S-3064S.