Mito: Si soy diabético no puedo consumir azúcar
El mito del azúcar y la diabetes

El mito del consumo de azúcar en la diabetes

El diagnostico de diabetes mellitus suele tener un gran impacto sobre el paciente, no tanto (generalmente) en cuanto al miedo a la enfermedad, la muerte o el deterioro funcional, si no, en como va a afectar a la vida y la merma que supone en el vínculo con el placer y el ocio.

El miedo a la infelicidad que provoca la diabetes

Sin embargo, esta merma es un condicionante, que no una limitación. Dicho en otras palabras, no tienes que dejar de disfrutar ni de vivir, simplemente hacerte consciente de que tienes una enfermedad y qué si te vuelves experto en entenderla, puedes tener una vida igual de plena que el resto.

El condicionante principal es el azúcar, del cual deriva la creencia errónea de que jamás podremos volver a consumir nada dulce. Esta es una idea extendida. Una de las muchas que gobiernan en el reino de la nutrición, de modo qué, vamos a desmentirla.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad congénita (diabetes tipo uno) o adquirida (diabetes tipo dos), debido a la predisposición de factores genéticos y ambientales, siendo el más habitual la obesidad y la malnutrición. Se considera una enfermedad crónica ya que no tiene cura, pero sí tratamiento, el cual no erradica la enfermedad pero sí su trascendencia, ya que podremos llevar una vida normal.

Lo que sucede en la diabetes es que nuestros niveles de azúcar(glucosa) en sangre son muy elevados. Este azúcar proviene de los alimentos que ingerimos. La glucosa tiene como función principal proporcionarnos energía, tanto de forma interna o basal, asegurando el correcto funcionamiento de nuestros órganos y funciones, como la de proporcionárnosla para el ejercicio y movimiento de nuestro día a día.

insulina

La insulina es la hormona encargada de favorecer el transporte de esta glucosa que circula libremente en la sangre hasta el tejido celular. En la diabetes tipo I, el cuerpo no produce insulina, mientras que en la diabetes tipo II, o bien no la produce o bien su funcionalidad es deficitaria. Esta es la razón por la que el enfermo de diabetes debe tomar insulina, tiene que hacer por sí mismo lo que su cuerpo no es capaz de hacer sólo.

El mito o creencia que quiero desmontar con este artículo es la de qué si consumimos un poco de azúcar, vamos a tener un shock hiperglucémico. El azúcar es un nutriente que se encuentra en una gran cantidad de los alimentos que consumimos: lácteos, fruta, cereales, hidratos de carbonos, etc. Por tanto, sino pudiésemos consumir azúcar, tampoco podríamos consumir estos otros.

¡Ojo! Que un producto en su etiquetado indique que tiene 0 % de azúcar no implica que no tenga azúcar, sino que es un alimento sin azúcares añadidos que hayan podido ser adheridos durante el procesado. Tampoco indica que sea sano, porque generalmente él producto es compensado con grasas insalubres y aditivos perjudiciales para la salud. Y esto vale, tengas diabetes o no.

Cuidado también con la “comida para diabéticos”, cabría pensar que este tipo de productos son sanos pero nada más alejado de la realidad.

¿Qué pasa si soy diabético y consumo azúcar?¿aumentarán mis niveles de glucosa en sangre?

Efectivamente, esa es la razón por la que tomamos insulina, para contrarrestar su efecto. Si tomas una cantidad desconsiderada de azúcar, claro que el riesgo es mayor, se trata de hacerlo con cuidado, siendo conscientes de nuestra enfermedad y sabiendo hacer un buen uso de la insulina. He llegado a escuchar tanto que las personas con diabetes no pueden consumir dulces y galletas, como que… ¡no pueden comer macarrones, o que el consumo de arroz es malo! Todo mentira.

Habitualmente se ha dietado a las personas con diabetes el consumo preferente de hidratos de carbono complejos, la razón es que estos en vez de azúcar tienen moléculas de almidón, las cuales son más complejas y se pensaba que a nivel de absorción sufrirían un proceso más lento, sin embargo, no parece que esta sea la razón principal, sino la presencia de fibra liposoluble que regula la velocidad del tránsito digestivo. Una dieta para diabéticos debe perseguir un objetivo nutricional completo, como en el caso de cualquiera otra persona.

Dicho en otras palabras, no tendrá el mismo efecto tomarse un caramelo sólo, que acompañándolo de algún alimento rico en fibra.

En ambos casos deberemos compaginar la ingesta con el uso de la insulina. De hecho, algunas personas van aún más allá y restringen de forma drástica el consumo de hidratos, mientras continuan con la insulina, provocándose estados de hipoglucemia también perjudiciales para el funcionamiento vital.

En resumen, el consumo de carbohidratos es fundamental, si tenemos diabetes debemos aprender a llevar cierto nivel de observación y recuento para coordinarlo con la insulina.

Aunque…el azúcar, sano, sano…no es

Tras leer este artículo puede que te estés sintiendo invitado/a consumir azúcar, y nada más lejos de la realidad. La verdad es que el azúcar industrial tiene poco o ningún valor a nivel nutricional. Cada gramo de azúcar contiene 4 kcalorías, lo cual es un aporte calórico exacerbado. Además, el tipo de energía que nos da es de combustión rápida, es decir, que tal como lo ingerimos lo gastamos. Tendrá sentido si tenemos que competir o hacer una actividad puntual de mucho esfuerzo, pero no tiene sentido para nuestro día a día. Para colmo, el azúcar sí que es adictivo y provoca tolerancia, cuando más lo consumimos, solemos necesitar niveles más altos de ingesta para sentir el mismo placer.

En resumen, lo que os quiero transmitir es que no pasa nada si tienes diabetes y en un momento puntual quieres consumir algún producto azucarado como puede ser el chocolate, un zumo o un refresco, siempre y cuando tengas claras y presentes las pautas de actuación y sea con cabeza. Y un mensaje alentador: se puede vivir con diabetes.

¿Qué si lo recomiendo?, como a cualquier otra persona que no tenga diabetes. Él objetivo es llevar una alimentación saludable, donde de forma esporádica tengan cabida este tipo de productos, pero no sean una norma, ya que para la salud son perjudiciales y no aportan nada.