▷ Qué es el pensamiento dicotómico explicado con ejemplos
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Qué es el pensamiento dicotómico explicado con ejemplos

Para algunas personas el mundo se resume en bueno o malo, blanco o negro, y no existen otros matices. En el mundo real no se puede ser absolutista, ya que nada es completamente bueno o malo, sino que hay cosas relativas, teniendo que encontrar un equilibrio y contemplando los términos medios para vivir de un modo más pleno.

Quienes solo creen en los extremos y polarizan la forma de entender las cosas, presentan lo que se entiende cómo pensamiento dicotómico. A continuación podrás encontrar toda la información respecto a esta distorsión cognitiva y ejemplos prácticos para comprenderla mejor.

Pensamiento dicotómico: ¿Qué es?

El pensamiento dicotómico es aquel en el que solo se clasifica en extremos cualquier cosa, sin tener en cuenta los matices o términos medios. Por lo tanto, una persona con este tipo de pensamiento polariza sus decisiones y acciones, de modo que, si elige hacer algo, puede centrarse únicamente en eso, independientemente de que pueda afectar otros aspectos de su vida.

Asimismo, una persona con pensamiento dicotómico o absolutista puede pensar que, quien no le apoya, entonces está en su contra. Claramente, ser extremista y polarizar cuanta situación se presente es muy negativo, ya que se toman decisiones radicales, lo que desequilibra la vida de quien vive de este modo, pudiendo afectar sus relaciones personales, el ámbito laboral, entre muchas otras cosas más.

En pocas palabras, el pensamiento dicotómico es ver el mundo con dos polos opuestos exclusivamente: o es blanco o es negro, o es bueno o es malo, se hace bien o no se hace, el resultado debe ser perfecto o si no es un fracaso; no hay cabida para los matices.

Significado del pensamiento dicotómico en psicología

En psicología, el pensamiento dicotómico es una interpretación distorsionada de la realidad. Cabe señalar que, todos en algún punto hemos tenido pensamientos dicotómicos, ya que cada individuo procesa la información que recibe a su manera, lo cual puede estar ligado a ciertas creencias que condicionan la forma de interpretar el mundo.

La misma sociedad se ha encargado de implantar pensamientos absolutistas a través de algunos estereotipos e incluso la religión, que, aunque a día de hoy se perciben con menor frecuencia, continúan estando presentes. Tal es el caso de la discriminación racial o la discriminación hacia los homosexuales.

Aunque todos podamos llegar a tener este tipo de pensamientos a lo largo de nuestras vidas, suele pasar en momentos cruciales o decisivos. Dichos momentos pueden ser la ruptura de una relación, la pérdida de un ser querido e incluso un negocio que haya fracasado.

No obstante, algunas personas presentan un pensamiento dicotómico constante, el cual puede tener un gran impacto en diferentes ámbitos, sea lo social, económico, laboral, entre otros.

Generalmente, son los niños quienes tienen un pensamiento dicotómico, ya que ellos categorizan todo lo que les rodea de un modo rígido y absolutista. Sin embargo, a medida que vamos creciendo, se comienzan a tener en cuenta otros factores, se desarrolla el pensamiento abstracto y se presentan otros cambios que ocasionan que el pensamiento dicotómico ya no predomine.

Ejemplos de pensamientos dicotómicos

Para comprender mejor en qué consiste este tipo de distorsión cognitiva, a continuación veremos unos cuantos ejemplos de pensamiento dicotómico explicados de forma sencilla:

Todo o nada

Un pensamiento polarizado bastante frecuente es el todo o nada. Se trata de una idea sesgada en la que se cree que, si no es posible obtener los resultados esperados, lo mejor es no intentarlo. Un ejemplo claro de este tipo de pensamiento absolutista podría ser el siguiente: ‘“Si no puedo llevar a mi mascota al teatro, prefiero perderme la función”.

Otros posibles ejemplos de un pensamiento absolutista de todo o nada:

Una persona que elige alejarse de alguien por no estar de acuerdo en todo lo que dice.

Preferir no asistir a un lugar solo por no cumplir con una serie de requisitos.

Decidir no realizar un viaje por no poder ir a un destino incluido en el itinerario de viaje.

Perfeccionismo

Otro pensamiento absolutista común es el del perfeccionismo, en el que la persona busca dar lo mejor de sí y espera que los demás hagan lo mismo, para obtener un resultado perfecto. En caso contrario, el individuo lo tomará como un completo fracaso, pudiendo llegar a sentir gran frustración.

De hecho, el todo o nada va dando paso al pensamiento del perfeccionismo. O es un resultado completamente bueno y perfecto, o nada; ni se intenta o, de no obtener el resultado deseado, se toma como un fracaso absoluto. Otros ejemplos de este tipo de pensamiento dicotómico serían:

Un individuo que logró anotar 3 goles y aún así se siente como un mal jugador por no poder vencer al equipo rival.

Pensar que se es malo para cocinar solo porque quedó un poco salada la comida.

Menospreciar el esfuerzo de los demás al no recibir los resultados esperados.

Otros

Además de los anteriores ejemplos, hay muchos otros en los que se puede distinguir fácilmente cuando se presenta un pensamiento dicotómico. El pensamiento de blanco o negro se puede ver en las polarizaciones de bueno o malo, amigo o enemigo, a favor o en contra, entre otras.

Una persona que perciba el mundo de un modo tan rígido y absolutista tomará decisiones del mismo modo. Es por ello que, si siente que alguien le lleva la contraria, podría pensar que lo mejor es no tratar con esa persona, solo por tener una opinión que difiere de la suya.

Este tipo de acciones se pueden percibir como extremistas e incluso irracionales, sin embargo, para quien tiene el pensamiento polarizado, es toda una realidad que, para sí, tiene sentido. Cabe mencionar que, por lo general, quienes tienen un pensamiento dicotómico, suelen tener una visión negativa del mundo.

Asimismo, puede ser muy difícil convivir con una persona cuyo pensamiento es tan rígido, pudiendo llegar a sentir culpa por no cumplir con las expectativas. No obstante, se debe tener claro que la forma en que la persona percibe el mundo es irracional y distorsionada.

Referencias bibliográficas:

Camacho, J. M. (2000). Pensamiento dicotómico.