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La alimentación, pilar fundamental para el crecimiento de nuestros hijos

El factor económico es uno de los causantes de la buena o mala alimentación, ya que cuesta más dinero consumir alimentos saludables de forma constante. Por esta razón, la obesidad afecta al 23,2% de niños y niñas de familias con rentas bajas.

Sin embargo, existen alternativas económicas para que los niños puedan obtener todas las vitaminas y nutrientes necesarios. En especial, los productos Enfamil para la nutrición infantil suplen las necesidades alimenticias.

La importancia de la buena alimentación

La alimentación en la infancia es importante porque es la época en que se crean los hábitos alimentarios, y se espera que estos sean adecuados y ayuden a que los niños sigan una alimentación saludable y equilibrada. De esta forma, se logra prevenir enfermedades generadas por malos hábitos alimenticios.

Las costumbres aprendidas en la infancia son difíciles de cambiar en la adolescencia o adultez. Así que existiría el riesgo de que la persona desarrolle alguna enfermedad debido a estos hábitos incorrectos.

Además, durante la etapa de crecimiento y desarrollo el cuerpo tiene muchas necesidades y requiere de nutrientes y energía para su funcionamiento. Esta energía proviene de los alimentos, y cada uno aporta nutrientes diferentes; por esto la alimentación debe ser variada.

Si en los primeros 8 años de infancia se presentan problemas por desnutrición, hay una gran posibilidad de que esto desencadene consecuencias graves en la salud del niño.

Consecuencias de una mala alimentación

La alimentación inadecuada tiene consecuencias como enfermedades crónicas a temprana edad. Por lo que es importante que el niño siga patrones saludables y una dieta balanceada, así previene enfermedades y promueve su desarrollo cognitivo.

La mala nutrición no se trata solo de problemas en el crecimiento, sino que involucra el déficit de algunas vitaminas. Esto conlleva a la manifestación de riesgos como el colesterol o la obesidad.

Asimismo, la falta de nutrientes afecta el desarrollo mental, y esto se evidencia en un mal desempeño académico. Contrario a una buena alimentación que ofrezca todas las vitaminas y minerales necesarios para el organismo.

Los niños con mala alimentación tienen mayor posibilidad de padecer trastornos nutricionales, obesidad, anemia, sobrepeso y caries dentales. Por este motivo se debe prestar especial atención a este asunto, no se trata de qué tanto coman los niños, sino de qué comen. Es más importante la calidad que la cantidad.

La mejor forma de alimentar a nuestros hijos

Después de conocer la importancia de la alimentación y los peligros de una mala nutrición, surge la duda sobre cómo alimentar correctamente a los niños. Es cierto que no hay una formula mágica para cualquier caso, pues todos tienen diferentes gustos y necesidades. Pero sí hay una serie de recomendaciones que sirven de guía.

Una buena alimentación consiste en incluir alimentos de todos los grupos, siempre y cuando estén en una proporción balanceada. Es decir, hay que comer frutas, cereales, verduras, tubérculos, carnes y lácteos. Además, es aquella que evita las comidas “vacías” (comida rápida, dulces, paquetes, etc.), ya que estos solo aportan azúcar, colesterol y grasa.

Además de que las comidas “vacías” no aportan nutrientes, en algunos hogares este tipo de alimento reemplaza otras comidas con muchos beneficios. Por lo que interfieren con los hábitos nutricionales del niño. Es por esto que, un almuerzo saludable no es una hamburguesa con refresco.

Algunas de las recomendaciones para mejorar la alimentación de los pequeños son:

  • La fruta se debe consumir de 3 a 4 porciones al día, y la verdura al menos 2 porciones
  • No se trata de solo comer o no comer, es necesario resaltar la importancia de la actividad física regular. La OMS recomienda para los niños 1 hora de ejercicio diaria, ya sea nadar, correr, saltar o bailar. Lo importante es evitar el sedentarismo.
  • Se debe procurar no utilizar la comida como una recompensa ante un logro o buena acción. Esto genera que el niño cree una dependencia emocional a la comida, y que al experimentar una emoción negativa reaccione de forma indebida.
  • Es malo consumir comida chatarra con frecuencia, pero los niños no deben ver esto como una prohibición. Como padres, es un deber enseñarles sobre los riesgos de este tipo de comidas, y que se evitan para conservar una buena salud. De esta forma, hay más posibilidades de que por iniciativa propia, el niño prefiera otros alimentos más sanos.

Cuando se trata de la alimentación de bebés que aún no siguen una dieta variada debido a la falta de desarrollo de su sistema digestivo, la decisión sobre qué leche infantil elegir es difícil. Pues existe una gran cantidad en el marcado, y a simple vista muchas parecen tener lo necesario.

Sin embargo, hay una leche de inicio que destaca entre todas. Se trata de Enfamil, puesto que su fórmula contiene los principales nutrientes de la leche materna, que se encargan de la maduración y desarrollo cerebral, desarrollo visual, equilibra la flora intestinal, mejora la absorción del hierro y mantiene un buen sistema inmune.

Además, previene y disminuye los efectos como irritabilidad, gases o llanto que puede tener el bebé, debido a la transición de la leche materna a las formulas adaptadas.

¡Por aquí Luci! Me ocupo de esto mientras Álex está en consulta. ¿Sabes que también tenemos un podcast?

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