relaciones de dependencia

Los 7 tipos de relaciones de dependencia más habituales

Las relaciones de dependencia son algo que se encuentran en boca de todo. ¿Estoy dentro de una? ¿mis comportamientos o los de mi pareja son dependientes?

En este artículo vamos a salir de dudas.

¿Qué es una relación de dependencia?

Como te comentaba al comienzo del artículo, el tema de la dependencia emocional es un tema siempre muy comentado y en muchos casos, estigmatizado. En cierto modo, de esto tenemos culpa los psicólogos, que de un tiempo a esta hemos señalado la dependencia emocional como un gen a erradicar.

Lo cierto que es la dependencia emocional como tal no es mala, de hecho, es necesaria. Como seres humanos, depender es algo que nos garantiza la supervivencia y que contribuye a que establezcamos vínculos más fuertes y duraderos.

La cuestión no es si debemos depender o no, si no, como debemos depender.

Esto sólo es el comienzo

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7 ejemplos de relaciones de dependencia y tipos de codependencia

A continuación voy a contarte cuáles son los 7 tipos de relaciones de dependencia más habituales según lo que he podido detectar yo en mi trabajo como terapeuta día a día. Esto no quiere decir que sean las únicas ni que sean categorías cerradas, simplemente es una forma de organizar la información:

1. Relaciones codependientes

Las relaciones codependientes son un clásico y son un tipo de relación dependiente que a menudo puede pasar bastante inadvertida. En ellas, hay un cuidador y un cuidado. Alguien que sufre por el bienestar de la otra persona y que pone el foco de todo lo que es necesario cambiar en ella.

Ambas partes se vinculan de una manera poco saludable, sin embargo, desde fuera lo que suele apreciar es que sólo la parte cuidada quién debe ser distinta y dejar de ocasionar dolor y sufrimiento a la otra parte.

2. Relaciones de maltrato

El maltrato, como seguramente sepas, no solamente es físico sino que también puede ser psicológico. Es una de las maneras más tóxicas que podemos estar dentro de una relación.

Seguramente no te descubro nada nuevo hablándote sobre ellas. Sin embargo, me gustaría incidir sobre la sutileza del maltrato. En muchas ocasiones este pasa tan desapercibido porque normalizamos cosas que no deberíamos normalizar.

La victimización, hacer sentir culpables, el control y otros, son también formas de maltrato psicológico.

3. Relaciones dependientes dominantes

Por lo general, cuando pensamos en una persona dependiente, pensamos en alguien de carácter sumiso, que se adapta a los demás y que le cuesta poner sus propios deseos por delante.

Aunque este suele ser un patrón que se repite, no siempre es así. Esto es lo que ocurre en el caso de la dependencia dominante. Las personas dependientes dominantes suelen elegir estar con personas a las que saben que de algún modo van a poder manejar.

En el otro lado suele encontrarse personas evitativas o dependientes instrumentales, que necesitan que alguien más fuerte lleve el timón.

4. Dependencia instrumental

En las relaciones instrumentales lo que une a la pareja son las causas materiales o infraestructurales. Algunas parejas se juntan y se unen, porque necesitan de la otra persona cosas muy concretas.

Seguramente te haya venido a la cabeza una cosa: el dinero.

Así es, la parte económica es la mayor fuente de dependencia instrumental. Aunque no sólo existe esta, también puede serlo el sexo. De hecho, pueden existir y existen muchas relaciones que actúan como un “intercambio de bienes“, sexo por dinero y dinero por sexo.

 

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5. Relaciones de dependencia laboral

Este tipo de relaciones eran muy frecuentes sobre todo cuando la mujer aún no se había incorporado al mundo laboral, por suerte esto ha ido cambiando con el paso de los años. Las relaciones de dependencia laboral se diferencian de las relaciones instrumentales en que en este caso, las personas se sienten vulnerables y desamparadas si finalmente deciden abandonar la relación.

6. Relaciones simbióticas

Todos tenemos el típico amigo o amiga que tras haber conocido a alguien ha desaparecido del mapa. En las relaciones simbióticas, las personas se funden en un sólo ser y se olvidan del mundo que les rodea.

Este tipo de relaciones pueden llegar a ser “exitosas” cuando la pareja se convierte en la única fuente de satisfacción y esto funciona, sin embargo, perderse a uno mismo casi nunca suele hacerlo.

7. Relaciones conflictivas

Aunque puedas pensar que el conflicto da pereza y qué, quién quiere esto, el motor de muchas parejas para continuar juntas en la tensión. Una montaña rusa de emociones puede ser motivo más que suficiente para provocar un enganche emocional del que no sepamos salir.

Por normal general, cuando la tensión acaba, acaba con ella el vínculo en la relación.

 

¿Te ha gustado esta selección con los 7 tipos de relaciones de dependencia más habituales? ¡Si conoces alguna otra cuéntanosla!