▷ Cómo quitar las manías, obsesiones y tics: ¿es posible?
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Cómo quitar las manías, obsesiones y tics: ¿es posible?

¿Es posible quitarse las manías, las obsesiones y los tics? En este artículo vamos a ver primero que son cada una de estas cosas y después algunos consejos e ideas para acabar con ellos.

Diferencias entre TICS, manías y pensamientos obsesivos

Es normal confundir estos tres conceptos, vamos a aclarar bien que son cada uno:

¿Qué son los tics?

Los tics son comportamiento automáticos e involuntarios, pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo como guiñar los ojos, elevar los hombros u otro. Sin embargo, también pueden ser de otro tipo como la ecolalia (repetición de sonidos, palabras e incluso diálogos de manera inconsciente). Este es uno de los síntomas mas característico del famoso Síndrome de Tourette, el cual se ha hecho muy conocido por la obra de teatro y posterior película Toc Toc.

Los tics son una parte normal del desarrollo evolutivo, por lo tanto, en niños y menores no tienen por qué ser un síntoma patológico. No obstante, cuando estos se hacen muy evidentes o se mantienen durante la vida adulta, son indicativo de que algo nos ocurre.

¿Qué son las manías?

Las manías son un síntoma que suele confundirse con los tics, pero no son lo mismo. A diferencias de los tics, las manías sí que son un comportamiento voluntario (aunque suelen ocurrir sin darnos cuenta también).

Un ejemplo muy habitual es morderse las uñas. Suelen ser síntomas que se ven cómo menos leves, pero pueden llegar a ocasionar bastante mal estar. Nada que ver tiene la expresión “ser un maniático del orden”, en donde se habla de una necesidad patológica de control.

¿Qué son los pensamientos obsesivos?

Los pensamientos obsesivos, rumiativos o intrusivos, son de carácter involuntario y son lo que entendemos por ansiedad cognitiva. Son características del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), sin embargo, muchas personas tienen que no pueden dejar de pensar y eso les hace pasarlo mal.

Origen común: estrés y ansiedad

Si bien es necesario diferenciar cada síntoma y establecer una correcta evaluación y diagnóstico para cada uno de ellos, es cierto que todas son formas de canalizar la tensión interna provocada por la vulnerabilidad al estrés y la ansiedad.

Cada uno de ellos son una forma de regular emociones que generan mal estar interno. Aunque los tics tienen un gran componente neurológico, es frecuente que las personas que los sufren tengan más cuando están sometidos a niveles de estrés altos o hay algo que les preocupa.

Además, los tics suelen tener un componente simbólico. Yo tuve un paciente que siempre había sido bastante obsesivo, pero qué de repente le había salido un tic nervioso. Lo que hacía inconscientemente era echar el hombro para atrás como si se quisiera quitar algo de encima. Finalmente acabó reconociendo que quería cerrar su relación pero no se atrevía a hacerlo por el temor a hacer daño.

Relación con el trastorno obsesivo compulsivo

Los tics, manías y obsesiones se han relacionado con el TOC, pero sobre todo con la personalidad obsesiva anancástica (no son lo mismo).

Las personas que tienen una personalidad obsesiva suelen ser personas muy racionales, con necesidad de control y que no suelen tolerar las emociones negativas o desagradables.

Precisamente por esta razón aparecen los síntomas. Uno de las líneas de tratamiento es ayudar a la persona a estar en contacto con sus emociones, practicando la introspección, comprendiendo las emociones y pudiendo regularlas sin reprimirlas.

Esta estructura de personalidad también es frecuente en entornos familiares sobreprotectores, castrantes y donde se prohíbe la expresión de las emociones.

¿Es posible quitarse las manías y los pensamientos obsesivos?

Es frecuente que las personas que tienen problemas de este tipo, los síntomas puedan reaparecer en los momentos en que peor se encuentra la persona.

La idea es ser capaces de poder entender las razones por las que estamos mal y que nos están generando los síntomas para poder atenderlas y estar mejor.

En ocasiones es simplemente una cuestión de estrés crónico y se trata de aprender a parar, a bajar pulsaciones, delegar, étc.

A veces a mis pacientes les recomiendo utilizar un “juguete antiestrés” cómo este:

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Esto no es la cura definitiva, pero sí que ayuda a rebajar la sintomatología. Funciona bastante bien tanto para las obsesiones cómo para las manías y los tics.

Está demostrado que lo que mejor funciona en estos casos es practicar la distracción. Este juguete es un dado que tiene varias caras y en cada una de ellas diferentes ejercicios para practicar.

Esto hace que podamos focalizar la atención y desviar la energía motora de los tics y las manías al juguete, y en el caso de las obsesiones, a distraernos.

Sería algo parecido a comer chicle, pero más sano y efectivo.

Tratamiento

El tratamiento en cualquiera de los casos es la psicoterapia, en concreto el formato terapéutico que ha demostrado una mayor eficacia en la intervención en este tipo de casos es la combinación entre la terapia cognitivo conductual, la terapia estratégica y la intervención farmacológica.

Referencias bibliográficas:

Kurlan, R., Como, P. G., Miller, B., Palumbo, D., Deeley, C., Andresen, E. M., … & McDermott, M. P. (2002). The behavioral spectrum of tic disorders: a community-based study. Neurology, 59(3), 414-420.

García, R., Correa, C., & Bobadilla, I. (2008). Trastorno obsesivo compulsivo en niños y adolescentes: revisión de 55 casos. Rev. psiquiatr. clín.(Santiago de Chile), 45(1/2), 28-38.